Dec 03 2021

Lo malo de ser Virgo

María L. Rosales F.
Donde llega, por lo general no pasa desapercibido y aunque la timidez y la honestidad sean sus rasgos más resaltantes, acá mostraremos lo malo de ser Virgo

Un Virgo, es así, sencillamente él. Dirá lo que piensa, sin titubeos ni rodeos, porque su honestidad está hecha a toda prueba. Pero si no conoce bien a la persona, puede mostrarse tímido e incluso distante, como si no le importara que esté allí. Una vez que adquiere la confianza con esa persona se muestra abierto, expresivo y dirá lo que piensa con total franqueza.

Pero, lo malo de ser Virgo es que pueden llegar a ser obsesivos y críticos en lo que hacen y cómo lo hacen, no aplicando esta regla, por lo general, para sí mismos, sino para los demás.

Hay momentos donde le gusta estar a solas, como de pronto llama a los amigos para reunirse, porque se dio cuenta que necesita compañía. Eso quiere decir que, hoy por la mañana puede estar inconforme, de mal humor, no queriendo ver a nadie y al caer la tarde puede reunirse con amistades como si nada.

Le gusta el orden dentro de su desorden, eso es algo que solo un Virgo entiende. Igualmente le disgusta que se metan con sus cosas. Si va a hacer algo, debe quedar bien hecho, aunque a veces se cansa y deja las tareas sin terminar para pasar a otras que llamaron su atención.

Vivir con un Virgo no es fácil, en especial porque  les duele que le dejen de lado sin ninguna explicación, ya que sería más honesto aclarar las cosas y decirles el porqué del alejamiento hacia él, pero, ve con naturalidad cuando el necesita alejarse sin dar explicación alguna.

Un Virgo jamás acepta estar con una persona pasiva, egoísta, que no le atienda y mucho menos que difiera en sus intereses. Desea que sus afectos sean “perfectos” observando con ojo crítico y perfeccionista sus acciones y difícilmente puede llegar a comprender que los demás, algunas veces, no pueden trabajar a su ritmo.

¡Eso es lo malo de ser Virgo o de vivir al lado de él!