Sep 28 2021

El extraño Síndrome de las Piernas Inquietas (SPI)

María L. Rosales F.
El síndrome de las piernas inquietas, también conocido como la enfermedad de Willis-Ekbom, se presenta por la necesidad irresistible de mover las piernas.

El SPI puede manifestarse a cualquier edad, incluso durante la infancia. El trastorno es más frecuente a medida que avanza la edad y es más frecuente en las mujeres que en los hombres. Por lo general se produce cuando se está sentado por ciertos periodos de tiempo como por ejemplo, en el cine, o acostado, a la hora de dormir;  produciendo incomodidad.

En muchos casos, las personas que sufren de este síndrome, no lo consultan con el médico, por temor de no ser tomadas en serio, ya que es una sensación extraña en las piernas que suele ocurrir entre la tarde y la noche. Puede interferir notablemente en la calidad de vida de quien lo padece, porque por lo general la sensación de inquietud en las piernas afecta el sueño por la noche, causando somnolencia durante el día

Entre las características que se presentan están:

Sensación de inquietud en las piernas, después de estar por cierto periodo de tiempo sentado o en reposo y solo se consigue alivio poniendo las piernas en movimiento.

Los síntomas comienzan por la noche al estar acostado y si está dormido, en ocasiones hace que la persona despierte. También puede ocurrir que el SPI produzca movimientos en las piernas, donde éstas se muevan o pateen durante el sueño. Así mismo, puede presentarse sensaciones de hormigueo, tirones, cosquilleo, a especie de corrientes eléctricas, inclusive hasta dolor.

Según estudios realizados, se ha determinado  que el factor hereditario puede influir en la aparición del SPI, ya que se han identificado sirios en los cromosomas donde pueden estar presentes los genes para que se produzca el síndrome en la persona.

Los pacientes con este trastorno, apuntan  a que es muy difícil explicar lo que sienten, pero otras las han descrito como sensaciones  anormales y a la vez desagradables que pueden variar de intensidad y que solo consiguen alivio con el movimiento de las extremidades inferiores.

Si observas que tienes algunas de estas características, lo más recomendable es consultar al  médico