Jun 14 2021

Si tienes estos síntomas ¡Es que estás envejeciendo!

María Luisa Rosales Fuenmayor
¿Viejo yo? Es la pregunta que muchas personas se hacen cuando por alguna razón dicen, hacen cosas u olvidan algo. Pero, cabe reflexionar sobre esta frase: ¿estaré cerca o ya llegué?

He aquí algunos de los síntomas de que estás envejeciendo o ya llegaste a la vejez. Aunque cueste aceptarlo, ve el lado positivo de la situación y disfruta de la inevitable “vejentud”.

Los síntomas más comunes de la vejez son:

Ya no tienes ganas de celebrar tu cumpleaños.

Cuando recuerdas a los galanes del cine y la TV, que eran feos pero talentosos.

Cuando te caes y toda tu familia y amistades entran en pánico.

Cuando querías tener 21 para salir a discotecas y ahora estas como de 13, sin querer salir de casa.

Te estás haciendo viejo cuando todos tus dolores se deben a que dormiste mal.

Se hace tarde más temprano, es decir, que ya después de las 8 de la noche es hora de irse a la cama y ¡cómo o disfrutas!

En vez de decir rodilla izquierda o derecha decir, la buena y la mala.

Cuando el médico, te dice, ante cualquier dolencia, que es “propia de la edad”, entonces se piensa en que ¿morir es también propio de la edad?

Te estás poniendo viejo, cuando en un día libre en vez de levantarte un poco más tarde, lo haces más temprano para lavar la ropa.

Cuando ya no te interesa tomarte una fotografía.

Cuando aceptas y te acostumbras a la edad que tienes, ya han pasado cinco años más.

Te volviste viejo cuando bailas solo y aplaudes.

Cuando duermes la siesta para no dormirte en la fiesta que asistirás por la noche.

Te has vuelto viejo, si tus objetivos en la vida han cambiado. Antes, querías cambiar el mundo, ahora quieres cambiar de ropa y ponerte el pijama.

La vejez está tocando tu puerta cuando, usas Facebook regularmente, Twitter, pocas veces. Instagram, me abrieron una cuenta pero no lo se usar; Capcha y Snapchat, ni idea de lo que es… y Tik Tok,.. ¿es un helado? Y mucho menos a que se dedican un Youtuber o un Influencer.

Decididamente, te volviste viejo, cuando alguien  pregunta tu edad y le respondes ¿cuántos años crees que tengo?

Si al levantarte, el cuello, los brazos, la espalda, las piernas, todo te hace crack… No es que estás envejeciendo sino que estás crujiente!

A cada rato dices: “Qué rápido pasa el tiempo”.

Recuerda que: Todos llegamos a ancianos, mejor dicho, ¡a adolescentes reciclados!